viernes, 2 de marzo de 2018

Morfología - Embriología General


REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA DEFENSA

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA DE LA FUERZA ARMADA NACIONAL

¨HUGO RAFAEL CHAVEZ FRÍAS¨

BETIJOQUE MUNICIPIO RAFAEL RANGEL ESTADO TRUJILLO




                                                                                    LUISA F. DUARTE F. C.I 29.539.012
                                                                                  ZONNY M. ALDANA C.I 25.485.970


                             EMBRIOLOGÍA GENERAL


               GAMETOS

  Los gametos son células sexuales haploides, porque contienen un solo juego de cromosomas, o en su defecto la mitad del número normal de cromosomas en las células diploides (dos series de cromosomas), las cuales, se generan por meiosis a partir de las células diploides.

  Si se trata de una mujer el gameto recibe la denominación de óvulo, en cambio, si se trata de un hombre hablamos de espermatozoide. Cuando ambos gametos, masculino y femenino, se fusionan, generan una célula que se conoce como cigoto o huevo fecundado la cual contendrá dos conjuntos de cromosomas (célula diploide).

  La conformación de gametos a través de la meiosis es designada formalmente como gametogénesis. En este proceso el número de cromosomas existente en las células germinales se verá reducido de diploide a haploide, o sea, de doble a único y a la mitad del número de cromosomas que presenta una célula normal de la especie en cuestión.


              FECUNDACION

  La fecundación es uno de los procesos biológicos más importantes que se dan a instancias de los seres humanos y esto es así porque es el responsable directo de la generación de una nueva vida humana. A través de la fecundación tienen lugar la unión de las células sexuales masculina y femenina, espermatozoide y óvulo
  
  Cabe destacarse que el nuevo individuo que se genera a partir del proceso de fecundación dispondrá de un genoma que proviene de ambos padres. El genoma consiste en la serie de genes que contienen los cromosomas, mientras tanto, los cromosomas son estructuras conformadas por el ADN.

  Los avances de la ciencia en este sentido han sido ciertamente fabulosos y por ello mismo al día de la fecha este proceso natural de la biología humana puede ser suplantado o asistido desde la ciencia en aquellos casos en los que la fecundación no llega a buen puerto por alguna razón médica o cuando no existe una causa aparente determinante.

  A este proceso se lo denomina formalmente como fecundación in vitro porque precisamente tiene lugar fuera de los organismos de hombres y mujeres, siendo un biólogo y un médico especialista en la materia de reproducción quienes se ocuparán de la recuperación de los gametos masculino y femenino a través de diversos procedimientos artificiales para luego unirlos en laboratorio.

  Si esa unión es exitosa, es decir, luego del tiempo establecido se produce la unión, entonces, el médico podrá transferir el embrión que se conformó a partir de ambas células sexuales a la mujer y una vez en el útero materno ese embrión podrá continuar con la misma evolución que se produce en un ciclo natural de cualquier mujer.



               CIGOTO

  El cigoto es la unión del óvulo y el espermatozoide. Cada uno aporta 23 cromosomas, para formar el material genético del futuro bebé. La fusión de ambas células ocurre en las trompas de falopio, durante la primera semana del embarazo, y es el desarrollo previo a la fase embrionaria.

  Durante el viaje del cigoto por las tromas de Falopio, hasta su implantación en el útero, se divide muchas veces, atravesando así por diferentes fases. Por ejemplo, a partir de las 16 células se le denomina mórula, por su parecido a una mora.

  Conforme avanza la multiplicación de células, el cigoto pasa de su estado de mórula a blástula, y en estas condiciones llega al útero, donde se implanta para continuar con su desarrollo. El cigoto es del tamaño de un óvulo, y si bien se multiplica muchas veces, no crece mucho, sino que solo aumenta su cantidad de células.

  Un cigoto tiene la capacidad de dividirse en dos masas separadas, de células idénticas, pudiendo desarrollar gemelos. La diferencia con los mellizos es que estos vienen de dos óvulos diferentes, y por lo tanto, desarrollan cigotos diferentes.



               SEGMENTACIÓN

  Luego de la fecundación, el huevo comienza a sufrir una serie de divisiones mitóticas, primero se divide en dos, luego en cuatro, en ocho y así sucesivamente (Fig. 1). Las células al dividirse van disminuyendo su tamaño hasta alcanzar el tamaño de las células normales. A esta serie de divisiones se la denomina segmentación. Aproximadamente, en el hombre, a las treinta y seis horas después de la fecundación el huevo se divide por primera vez, a las sesenta ya se pueden observar cuatro células, a los tres días, las células ya son ocho, casi a los cinco días de la fecundación, el nuevo ser contiene ciento veinte células. Este proceso ocurre en el oviducto.



               MÓRULA

  Es una masa de células que se da como consecuencia de la segmentación de la célula inicial o cigoto, la cual sufre numerosas divisiones en forma de blastómeros que acaban por desencadenar esta forma característica, normalmente atribuida a aquella estructura que se compone de 12 a 16 células. En el proceso de división celular, en el primer día de fecundación al óvulo fecundado se le denomina ovocito fecundado, entre el día 2 y 3 después de iniciada la segmentación celular, se le denomina mórula. La mórula está envuelta por dos membranas: una más interna, denominada membrana pelúcida; y otra más externa, de nombre corona radiada.

  Producida mediante la hendidura embrionaria, etapa que consiste en subsecuentes divisiones del cigoto en células más pequeñas, pero de tamaño uniforme, división sin crecimiento. Habiendo alcanzado el estado de 32 células, estas se empiezan a diferenciar. En el día 4 de fecundación, se da lugar al blastocito libre. Los blastómeros internos se convertirán en el embrioblasto y los externos formarán el trofoblasto, es entre el día 5 y 6 cuando el blastocisto se unirá al endometrio



               BLASTOCISTO

  Un blastocisto es un embrión de 5 o 6 días de desarrollo tras la fecundación. Se trata de un estadio del desarrollo del embrión previo a su implantación en el útero. En la fase de blastocisto, el embrión presenta una estructura celular compleja formada por aproximadamente 200 células; lo forman las células del trofoectodermo, que formarán la placenta, y las células de masa celular interna que formarán el feto. Además, presenta una cavidad central llena de un líquido denominado blastocele, y todo el conjunto descansa sobre una capa protectora llamada zona pelúcida.

               EMBRIÓN

  El embrión es la etapa inicial del desarrollo de un ser vivo mientras se encuentra en el huevo o en el útero de la madre. En el caso específico del ser humano, el término se aplica hasta el final de la octava semana desde la concepción (fecundación). A partir de la octava semana, el embrión pasa a denominarse feto. En los organismos que se reproducen de forma sexual, la fusión del espermatozoide y el óvulo en el proceso denominado fecundación determina la formación de un cigoto, que contiene una combinación del ADN de ambos progenitores.


               PERÍODO EBRIONARIO

  El periodo embrionario es que el va desde el momento de la fecundación hasta la 8ª semana de embarazo.

  Primera semana del periodo embrionario

  El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24h de la concepción. Es lo que llamamos zigoto. Durante los días siguientes se sigue dividiendo y forma una bola de células que se llama blastocisto. A los cinco días, las células del blastocito (ya más de 100) se separan en dos grupos: las que formarán la placenta y las que formarán el embrión (células madre).
Al final de esta primera semana del periodo embrionario, el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio para llegar al útero al quinto día. Se ancla en la pared del útero (implantación) al final de la primera semana y allí pasará nueve meses.

  El útero de la madre ha cambiado y se ha adaptado a la nueva situación: el embarazo. La pared interna de la matriz se ha vuelto mullida y más gruesa para favorecer la implantación del blastocisto.

  Esta unión a la pared uterina es necesaria para que el embrión reciba los nutrientes necesarios para crecer.

  Segunda semana

  Se empieza a formar el embrión y mide 0.2 milímetros. Se forma la cavidad amniótica.
En esta etapa del desarrollo el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas (se llama disco bilaminar): el endodermo y el ectodermo. Las células se van multiplicando muy rápidamente y van adquiriendo una función específica.

  Del endodermo se formarán: piel, el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, tímpano, tiroides, páncreas e hígado.
Del ectodermo: sistema nervioso, piel, órganos de los sentidos (ojos, oído, nariz), uñas, esmalte dentario, hipófisis, pelo, glándulas mamarias y sudoríparas.

  Tercera semana

  Al embrión le aparece una tercera capa, el mesodermo. De este tejido derivará el aparato locomotor (huesos, músculos y cartílagos), el sistema vascular (corazón, venas y arterias), las células de la sangre, el sistema genital y urinario (excepto la vejiga), bazo y glándulas suprarrenales.

  Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer.
En el tronco del embrión se va haciendo hueco a órganos como el intestino, hígado, riñones y pulmones.

  Cuarta semana
  
  El embrión crece un milímetro cada día. Mide unos 5 milímetros. Inicia el desarrollo de las extremidades: brazos y piernas, músculos y huesos.

  El corazón del embrión, un amasijo de células musculares alargadas, empieza a latir a los 22 días aproximadamente. Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer. El corazón embrionario late a unas 150 pulsaciones por minuto.

  El aparato digestivo se va diferenciando en sus diferentes partes: esófago, estómago e intestino.

  Durante esta semana aparecen los órganos de los sentidos: se forman las cavidades oculares y las orejas.

  Se empieza a desarrollar el tubo neural, que se convertirá, con las semanas, en el sistema nervioso del bebé (cerebro y médula espinal) y la columna vertebral.

  Quinta y sexta semana

  El embrión va adquiriendo forma humana, de bebé. Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). Su cabeza es muy grande respecto al resto del cuerpo y las extremidades muy cortas.

En el rostro se distinguen perfectamente los ojos, la nariz, boca y orejas. Los dedos no se distinguen todavía y los brazos y las piernas pueden empezar a moverse al final de la sexta semana.

  Séptima semana

  El embrión mide unos 22 milímetros. Los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran. El corazón ya tiene cuatro cavidades. Se empiezan a formar el paladar y la lengua.
La placenta aumenta de tamaño para nutrir bien al bebé y el cordón umbilical crece mucho y se ensancha.
Se forman los pezones y los folículos pilosos. Los codos y los dedos ya se pueden ver.

  Hasta este momento el sistema digestivo y el aparato urinario del feto eran una misma estructura, a partir de las siete semanas se separan.
Se produce la neurogénesis o producción de neuronas. Durante los cuatro primeros meses de embarazo se forman los circuitos neuronales.
El embrión mide ya 1 centímetro, son las semanas más delicadas del bebé, ya que le pueden afectar algunos medicamentos, alcohol, nicotina, cafeína o radiaciones (como las radiografías).

Octava semana y finalización del periodo embrionario

  Oficialmente termina el periodo embrionario y el  el embrión pasa a llamarse feto. Se ha formado el esbozo de todos los órganos del futuro bebé y ya empieza a tener forma humana.
El rostro del bebé ya está más definido y tiene párpados, nariz incipiente y labio superior. El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto. Los huesos no están calcificados, están formados de cartílago (son blandos).
El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos. La circulación a través del cordón umbilical está muy bien desarrollada.

               FETO

  En el ser humano empezamos a hablar de feto a partir de la semana 8 de embarazo. Antes de la etapa fetal el futuro bebé es considerado un embrión: los órganos se van formando progresivamente. Sólo hablamos de feto cuando los órganos que constituyen un ser humano están presentes. Estos órganos continúan creciendo y desarrollándose durante el resto del embarazo. Para comprobar que la evolución del feto se realiza normalmente se realizan varias ecografías durante el embarazo.


               PERÍODO FETAL

  El periodo fetal se inicia a los 3 meses de gestación y durante esta etapa, los órganos madurarán y perfeccionarán su funcionamiento. Durante el periodo embrionario es cuando se forman los órganos.
Durante el periodo fetal, el rostro va tomando forma y se asemeja cada vez más al de un bebé. Además, las piernas, que hasta ahora eran más cortas que los brazos, empiezan a crecer y ya se pueden apreciar los dedos de las manos y de los pies.

  A las 10 semanas, los párpados ya están completamente formados, aunque no será hasta la semana 24 cuando se abran. Hasta entonces los párpados permanecen cerrados.
Cuando llegan las 12 semanas, el feto ya puede cerrar los puños y succionar el dedo pulgar. Su cara también está completamente formada y empiezan a aparecer los brotes dentarios que formarán los futuros dientes del niño. Su cuerpo se caracteriza por tener unas extremidades muy delgadas y largas, la cabeza grande llegando a ser casi la mitad del tamaño del bebé y su hígado ya produce glóbulos rojos. A las 12 semanas pesa unos 45 gramos y mide 8 centímetros.

  Aunque todavía la madre no pueda apreciar sus movimientos, el feto se mueve continuamente y con total libertad, ya que es tan pequeño que cuenta con mayor espacio para hacerlo. Si en esta semana se realiza una ecografía, ya se conocerá el sexo del bebé.

  Desde el tercer mes de gestación, el bebé tiene sentido del tacto debido al desarrollo de sus receptores sensoriales, presión y temperatura. Este sistema madurará por completo en el séptimo mes de gestación.

  Cuarto y quinto mes

  A partir del cuarto mes, el bebé empieza a realizar más movimientos y mide alrededor de 15 centímetros. Las papilas gustativas se desarrollan entre la semana 14 y 16 (hasta la 32 no estarán completas) y como anécdota, contaremos que en esta etapa el feto tiene predilección por el sabor dulce.

  Es normal que el feto oiga entre las 17 y 19 semanas, y a partir de la 24 ya empezará a responder a estímulos auditivos del exterior con movimientos más perceptibles y con un aumento de su frecuencia cardíaca.
En el útero, el feto recibe gran cantidad de estímulos auditivos que le llegan mucho más fuertes por las paredes del útero, músculos abdominales, piel y líquido amniótico. Lo que más suele escuchar es la voz de la madre y los ruidos de sus órganos.

  La piel del bebé es transparente, aunque genera un vello fino en la cabeza que se llama lanugo y que, progresivamente, recubrirá todo su cuerpo. Los músculos y los huesos maduran, se hacen más fuertes y el feto hace movimientos activos que la madre nota con cierta asiduidad.
Durante la semana 20, el crecimiento y desarrollo del bebé se empieza a acentuar, ya que es cuando pesa unos 450 gramos y mide 19 centímetros. Además, se forman las cejas, las pestañas y las uñas de los pies y de las manos.
  
  En la semana 22 la médula ósea empieza a producir células sanguíneas.

  Sexto y séptimo mes

  A partir de la semana 24, los ojos ya están perfectamente formados. En este momento, el feto ya puede ver y responder a los estímulos lumínicos como por ejemplo, al acercar un foco a la barriga de la madre. En el séptimo mes llega a enfocar la mirada a unos 30 centímetros.
En el sexto mes adquiere el reflejo palmar y de sobresalto, se forman las huellas dactilares de los pies y de las manos y los pulmones empiezan su proceso de maduración.

  Entre la semana 26 y 30, el cerebro crece a una velocidad muy rápida y gracias a ello, puede controlar algunas actividades como abrir y cerrar los párpados y moverse voluntariamente. En esta etapa el bebé alcanza los 1.300 gramos de peso y los 27 centímetros de altura.

Octavo y noveno mes

  Entramos en la recta final, en la que el feto aumenta exponencialmente su peso y su grasa corporal. Los huesos están completamente desarrollados aunque no están calcificados del todo.
Sus pulmones le permiten realizar movimientos respiratorios rítmicos e incluso puede tener hipo. A pesar de ello, hasta que no llegue la semana 34, no estarán maduros por completo.

  Cuando se acerca el momento del nacimiento, durante las últimas semanas, el lanugo desaparece y crece cabello más fuerte. Los genitales están perfectamente formados: los testículos están en la bolsa escrotal en el caso de los niños y los labios mayores cubren a los menores en las niñas.
A partir de las 37 semanas el bebé ya está preparado para nacer, termina el periodo.


               PRIMORDIO

  De las fases del desarrollo embrionario, el primordio es la primera fase reconocible, cuando se da la diferenciación de ese determinado tejido, estructura u órgano, el primordio es el estado rudimentario de un órgano que todavía está empezando a formarse.

  Los primordios o rudimentos seminales nacen encima de las placentas, ubicados dentro de la parte interna del carapelo. De medidas reducidas, a penas llegan a uno pocos milímetros, tienen una forma ovoide, por eso mismo son popularmente denominados óvulos.

  Cada primordio está formado por un compacto cuerpo de tejido, donde se distingue la nucela y un pie, el funículo es la parte del rudimento seminal que lo une a la placenta. La región basal, la zona en la cual se unen el funículo y la nucela se llama chalaza, de donde parten una o más envolturas que dejan abierto un orificio que se llama micrópilo.

  Tipos de primordios

  Según al forma de los distintos elementos que lo componen, los primordios se pueden clasificar en 3 tipos distintos:

  Ortótropo: se considera el tipo más primitivo, entran dentro de este grupo aquellos primordios en los cuales los tres elementos, tanto el micrópilo, como el hilo y la chalaza, están dispuestos sobre una misma recta.

  Anátropo: El cuerpo primordial dibuja una cuerva, de manera que se va alargando, quedando la chalaza en posición opuesta al hilo y al micrópilo.

  Campilótropo: La forma como el nucelo se arquea provoca que la chalaza y el micrópilo resten a la misma altura.

               ABORTO

  Es la interrupción y finalización prematura del embarazo de forma natural o voluntaria. En un sentido más amplio, puede referirse al fracaso por interrupción o malogramiento de cualquier proceso o actividad.

  Tipos de aborto

  Aborto inducido

Consiste en provocar la muerte del embrión o feto. Puede tratarse de un aborto terapéutico (o aborto indirecto) cuando se realiza desde razones médicas, o de un aborto por decisión personal (interrupción voluntaria del embarazo), cuando se realiza a petición de la mujer embarazada.
A su vez, según la técnica empleada para inducir el aborto, se puede hablar de aborto médico o aborto con medicamentos y de aborto quirúrgico.​

  Aborto espontáneo

  O aborto natural es aquel que no es provocado intencionalmente. La causa más frecuente es la muerte fetal; por anomalías congénitas del feto, frecuentemente genéticas. En otros casos se debe a anormalidades del tracto reproductivo, o a enfermedades sistémicas de la madre o enfermedades infecciosas. Cuando la edad gestacional es superior a 22 semanas o el peso del feto supera los 500 gramos, se habla de muerte fetal. Entre los signos y síntomas se encuentran el sangrado transvaginal anormal, por el cual se tiene que ser valorada por su ginecólogo y verificar que no queden restos placentarios.

  Aborto terapéutico

  El aborto terapéutico es la interrupción provocada del desarrollo fetal. A diferencia del aborto inducido a este le preceden razones estrictamente médicas. Entre estos motivos cabe si la salud de la madre (física o mental) se encuentra directamente comprometida con dicho embarazo o en caso, si la vida de la madre corre riesgo. Es importante diferenciar el aborto terapéutico del inducido, ya que en el segundo influyen más factores socio-económicos como ser producto de una violación, tener la incapacidad de solvencia económica, entre otros.


               EMBARAZO

  El embarazo es el periodo que pasa desde la concepción hasta el nacimiento del bebé. Abarca aproximadamente 9 meses, aunque los especialistas prefieren contabilizar la gestación por semanas.

  Puesto que se desconoce el momento exacto de la implantación del embrión en el útero, se considera que el embarazo se inicia con la última menstruación de la mujer. A partir de este momento, pasarán 40 semanas de desarrollo fetal hasta el parto.

  Durante todo este tiempo, la mujer experimentará numerosos cambios físicos y emocionales como consecuencia de las variaciones hormonales. Estos cambios darán lugar a diferentes síntomas en función de la etapa del embarazo.

  Síntomas de embarazo

  Los síntomas de embarazo que experimenta cada mujer pueden aparecer en momentos distintos y con mayor o menor intensidad en función de las condiciones de cada una. De hecho, hay quienes sienten cambios en su organismo desde los primeros días y quienes no notan nada diferente hasta un estadio más avanzado del embarazo.

  La ausencia de menstruación por la interrupción de los ciclos menstruales y el aumento de peso a medida que avanza la gestación es algo común en todas las embarazadas. Otros síntomas comunes son los siguientes:

  Náuseas y vómitos en el primer trimestre.

  Hinchazón y pesadez en abdomen, piernas, cara y pies, más pronunciados en los últimos meses.

  Cansancio, sueño y fatiga.

  Ganas frecuentes de orinar.

  Mayor retención de líquidos.

  Cambios en la forma, sensibilidad y tamaño de pechos y pezones. Estos cambios se producen en miras de la futura lactancia materna.

  Mayor sensibilidad olfativa, aumento del apetito y aparición de antojos.

  Aparición de estrías debido al crecimiento abdominal.

  Complicaciones
  
  El embarazo es un estado especial del organismo de la mujer, el cual sufre muchos cambios y, por tanto, en ocasiones pueden resultar algunas complicaciones no deseadas que comprometen la gestación.

  Los controles ginecológicos pretenden diagnosticar cualquier riesgo en el feto a medida que avanza el embarazo. Sin embargo, no siempre es posible evitar que tenga lugar un aborto u otra alteración en la evolución gestacional normal.

  Algunos ejemplos de situaciones complicadas relacionadas con el embarazo son las siguientes:

  Preeclampsia: alteración caracterizada por la elevada tensión arterial.

  Placenta previa: hace referencia a la posición baja de la placenta, situada al lado del cuello uterino o cubriéndolo.

  Problemas con el líquido amniótico: oligohidramnios, polihidramnios o pérdida de líquido amniótico.

  Parto prematuro: parto antes de la semana 37.

  Complicaciones en el bebé: bajo peso al nacer, malformaciones en el feto, muerte fetal, entre otras.

  Para evitar en la medida de lo posible estos riesgos, es fundamental seguir las indicaciones del médico en cuanto a los cuidados en el embarazo y estar alerta ante señales como el dolor fuerte o el sangrado abundante.


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